Cada día lo tengo más claro: no matar animales si no es por

necesidad, si no es por hambre y solo a animales criados al

efecto, no a animales en libertad y menos animales amigos del

hombre. Los abrazos de esta chimpancé nos deben llevar a una

reflexión de nuestro comportamiento entre nosotros, estos

animales salvajes nos hacen ver que existe el amor que muchos

hemos olvidado, ese amor que solo usamos con aquellos que

nos aman. Creo que es injusto el trato de indiferencia que damos

a otras personas con las que a veces nos cruzamos en el día a

día.

Todos estamos aquí sin haberlo elegido, hagamos a los demás la

estancia más agradable. Gracias, Pepa, por compartir esto con

nosotros y gracias al equipo por haber sabido dar este amor al

chimpancé, que él con mucho gusto les ha correspondido con

estos entrañables abrazos. Si no lo veo me hubiera costado

creerlo. Gracias a Dios y a personas como Pepa, estamos

recibiendo lecciones de cariño, que surgen de animales de los

que solo sabíamos que existían. A través de este medio estamos

aprendiendo mucho y me gustaría que lo pusiésemos en práctica.

Me consta que en los Grupos de Campanario hay gente muy

sensata y muy cariñosa que va a ser la admiración de FB. De

momento es admirable como nos aceptamos unos a otros y

somos de lo más variopinto ¡Felicidades a todos!

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Pedro, ¿qué explicación das a esto? Francamente me he

quedado noqueado. Esto supera el mayor de los desafíos. Los

abrazos a los leones y leonas es un juego de niños al lado de

esto. Los saltos en moto, en bicicleta, andar por el alambre,

tirarse sin paracaídas, cualquiera de estos ejercicios me parecen

un juego al lado de esto. En todo el tiempo que ha durado el

vídeo he estado pensando que moriría despedazada por los

guepardos que tenía alrededor en plena selva. Y lo último,

acariciar al que se la quería comer y el felino lamerle las manos.

Eso es para quedarse traspuesto como yo me he quedado.

Además en su hábitat, ¿a qué tienen miedo? El secreto puede

estar en el acompañante de ella, fotógrafo o cámara; sin

embargo, los veinte felinos que la acosaban a la vez que temían

era a ella. A este paso los circos terminan cerrando por falta de

clientes, están todos en Internet. Lo siento, no lo puedo ver otra

vez y me voy a hacer unas respiraciones profundas. Una chica

de 25 años.

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