Después de quitarme el sombrero, quiero decir que el dicho de

que “Dios se lleva a los mejores antes de tiempo” es muy

acertado. Basta oír este cante y este toque de guitarra, para saber

que está uno ante dos maestros. No importa que la imagen sea

virtual, ellos seguro que continúan vivos; es el regalo que Dios

nos quiere hacer a los amantes del flamenco cuando nos

vayamos.

Gracias, Paco, por tu genialidad, seguro que estarás dando clases

de guitarra a los ángeles de Dios. ¡No se pueden mover los

dedos mejor que tú para hacer llorar y reír a esa guitarra!

Camarón se siente cómodo contigo, adornas como nadie su voz

desgarradora. Qué pena que nos hayáis dejado, qué pena que

hayáis dejado huérfanos a tantos que quisieran haber bebido de

vuestras fuentes vivas. Así es la vida, nunca se tiene un gozo

completo. Camarón y Paco de Lucía.

0000000000000000000

VOLVER